ARIEL MINIMAL, SOLO POR UNICA VEZ
No me den
importancia
No para: cuando tuvo un hueco en la agenda de Pez, grabó un disco solista en quince días. Mañana lo presentará en su primer (y único) show como tal, al frente de una banda de amigos. “A veces, está bueno traicionarse”, reflexiona el guitarrista.

Aunque, según Ariel Minimal, un hombre solo no puede hacer
nada, él hizo mucho. Su primera experiencia pública fue su banda Martes Menta;
género sónico, o nuevo rock argentino de los noventa. Su proyecto de vida a
nivel musical fue y es Pez; rock progresivo, personal y de especial cuidado
instrumental. Su máxima exposición pública ocurrió en el mainstream del rock
latino, cuando se incorporó a Los Fabulosos Cadillacs, cual número diez de
equipo chico que llega como refuerzo para jugar de guitarrista en (algo así
como) Los Galácticos del rock de acá. Luego conformó el trío Flopa-Manza-Minimal,
en el que cultivó el formato de canción despojada y folk con el que recogió
aplausos y buenas críticas. Pero, hombre de volantazos al fin, Ariel se encontró
con una inesperada enfermedad de su baterista previa a la grabación del próximo
disco de Pez, una suspensión de las sesiones, y aprovechó ese hueco de agenda
para, en sólo quince días y casi sin planificación, grabar su debut como
solista, Un hombre solo no puede hacer nada.
“El título lo saqué de un libro de un escritor esotérico que se llama Gurdjieff,
que habla del valor de aprender en grupo; y es una ironía sobre esta situación
de solista y todo lo que ella enmascara”, dice Minimal. “Es una forma de
restarme importancia, un antídoto contra todo lo que se puede pensar de un
solista o de una carrera solista.” O sea que el plan solista no pone en riesgo
la continuidad de Pez ni del trío. “Pez es una banda a largo plazo, mientras que
la experiencia del trío se parece más al disco solista, porque depende de
casualidades, de devenires. Ahora sale un disco solista de Flopa, por ejemplo.
Lo único definitivo es Pez, que tiene un carácter definido y una identidad
forjada, más allá de que no sea rígido y de que esté bueno, a veces,
traicionarse. El disco solista me llevó dos semanas, y podría haber grabado
cualquier cosa, lo que se me hubiese antojado. Sólo le robé una canción al disco
de Pez, Recordar es aprender. Y metí seis canciones nuevas, que son más pop; y
el pop no es la mejor ropa para Pez. El disco solista tiene otro estado de
ánimo, otro grado de seriedad, un perfil cómico que en Pez no me permito. Hay un
tema que se llama Canción para el día que muera Elton John, y la imaginé para
que esté lista y grabada para que las radios, el día que muera Elton, ya la
puedan pasar. Es una balada cínica y con un piano maricón. A lo Elton.”
Las mismas casualidades de agenda que lo llevaron a encontrarse grabando un
álbum en solitario, lo llevarán mañana a debutar como solista en vivo. Será
dentro del ciclo de presentaciones de discos independientes Nuevo!, que organiza
la Secretaría de Cultura de la ciudad. “Va ser mi primer show solista, y
seguramente el único”, advierte Minimal. “Armé una banda para la ocasión, Los
Ortodoxos, con los que voy a tocar temas del disco, del trío, covers y
sorpresas.” Los Ortodoxos son Martín Méndez y Hernán Espejo (de Dragonauta y
Compañero Asma, en bajo y guitarra), Fernando Minimal (de Soma, en batería),
Juan (de París 1980, en teclados y guitarras), Pepo (tecladista de Pez, en piano
eléctrico) y el ex Cadillac Toto Rotblat (percusión). La participación de
Rotblat suena a único resabio Cadillac en la vida musical actual de Minimal.
“Algunas cosas quedan, en el último disco de Pez hay un candombe, aunque
filtrado a nuestra manera. Y Toto también tocó en el disco solista. Seguramente
la experiencia cadillac salpicó a Pez. Pero no fue a nivel compositivo. En la
música, me siguen atrayendo la disonancia y la agresión.”
Entrevista de Javier Aguirre
Sup. No - Página/12
(Marzo 2004)