LOS
CAMINOS DE PEZ Y LOS CALZONES
Destinos cruzados
Con sus respectivos nuevos discos ("Folclore" y "Frecuencia extrema"), Pez y Los Calzones revisan sus diferentes realidades. Unos que aspiran a crecer en público y otros que van en busca del reconocimiento del "palo".

PEZ: GRUPO CON PRESTIGIO BUSCA
POPULARIDAD
SHOW El próximo viernes 4 de junio, presentan formalmente "Folclore" en
Niceto.
PELICULA Ezequiel Muñoz recopiló imágenes de ensayos y shows para el
documental "Hay lo que hay". Todos los domingos de junio a las 10.30 en Suipacha
842.
Víspera de feriado en la casa de Ariel Minimal. Los cinco
"peces" se sientan a una mesa grande y miran el grabador. Le hablan en voz baja
y discuten las acepciones del término "folclore", a propósito del título del
séptimo disco de Pez que sale en estos días. Según Ernesto Romeo, ex Klauss y
primer disco aportando su enciclopedia práctica del sintetizador, "el rock
nacional ya es un folclore. El otro día, en SADAIC, lo vi a Miguel Cantilo y era
como ver a Julio De Caro". Para Minimal, puntualmente el tema titulado así es
una cuestión personal. "Habla de un tío que falleció. Es una cuestión ancestral
y un ajuste de cuentas generacional con uno mismo. Me acordaba de que a los 16
años tenía un grupo punk y odiaba a mi familia y ahora, a los 33, soy capaz de
dedicarle un abrazo retrospectivo a un familiar".
Así las cosas, Pez es un grupo transgeneracional. Capaz de
despertar la aprobación de los "viejos rockeros nacionales" que ven en su música
una continuidad de la línea progresiva de los 70 y de un público más "update"
que también puede reconocer ecos de progresivos-modernos como la parte más jazz
de Tortoise o menos punk de Mars Volta. Música que en definitiva alienta
críticas que invariablemente se encargan de ensalzar a Pez, haga lo que haga.
Incluso discos flojos, como el anterior "El sol detrás del sol". "A mí me parece
un discazo, pero lo grabamos peleados. A nadie en la banda le gustaba esa idea
de canciones con arreglos de voces. Tiene más que ver con un disco solista",
explica Minimal, que hace tres meses se estrenó solista con "Un hombre solo no
puede hacer nada". "Folclore", en cambio, rankea junto al clásico "Quemado" (96)
o "Frágilinvencible" (00) como uno de los mejores discos del grupo. La presencia
de Romeo y el piano Rhodes de Pepo, la otra incorporación, suman a la excelente
base de Fósforo (bajista)-Franco (baterista) un mar de posibilidades expresivas
para realzar las composiciones de Minimal, también reforzadas por el aporte
ocasional del escritor Fabián Casas.
—¿Cambiarían todo el "prestigio y reconocimiento" que
tienen por ser más populares y poder vivir de la música?
Minimal: —No lo veo posible. Acá no hay estrategia, sino una
necesidad compulsiva de expresión. El modo en que nos manejamos fuera de la
música sólo habla de nuestras limitaciones. Si me preguntás, tendríamos que
estar haciendo giras por Europa, mostrando música argentina del siglo XXI.
Romeo: —Tampoco nos imaginamos cambiando para tener gancho.
¿Qué podés hacer a esta altura, a esta edad y con estas caras?
Nota de José Bellas
Sup. Si de Clarín
(Mayo 2004)