VERANO
2004: SHOW GRATUITO FRENTE AL MAR
Una multitud deliró con Vicentico
Doce mil personas colmaron La Caseta y transformaron la playa en una pista de baile.

FIESTA. UN ATARDECER A TODA
MUSICA, CON VICENTICO, EL EX LIDER DE LOS CADILLACS, COMO GRAN PROTAGONISTA.
(Foto: FABIAN GASTIARENA)
Lejos de la oficina. Lejos del cemento. Lejos de la agenda. Y
cerquita, muy cerquita del mar, al sol y con un tiempo espectacular. ¿Se puede
pedir algo más? Sí. Porque en esta Mar del Plata que ha recobrado el color de
sus mejores veranos, hay lugar para pequeños milagros. Como tenerlo a Vicentico
cantando en la playa, gratis, en uno de los mejores recitales de este tipo que
se recuerden.
Ocurrió ayer a la tarde, en el parador Coca Cola, en La Caseta, el balneario más
exclusivo del sur de la ciudad. Unas 12 mil personas se reunieron para bailar al
compás de la música del ex líder de los Cadillacs. "Es un récord histórico",
decían los organizadores. Y recordaban que el año pasado, en un evento similar,
los Babasónicos apenas habían reunido la mitad de la gente. Y ni que hablar de
Pappo, que ayer, en un parador cercano, Tamarindo, sólo había juntado alrededor
de cuatro mil personas.
La movida empezó a las 19, acompañando un atardecer espectacular. Vicentico, en
un escenario de cara al mar. El público, armando un anillo en la arena. Con su
esposa, Valeria Bertucelli, y Florián, el hijo de ambos, entre bambalinas, el
cantante arrancó su recital con "Se despierta la ciudad". Y a partir de allí, la
electricidad del show fue, poco a poco, en aumento.
¿Ritmos? Todos. Salsa, bossa nova y boleros como "Algo contigo". Hubo también
espacio para bromas, como cuando dejó de cantar para "cargar" a unos turistas
que cruzaban el mar en una banana inflable. En un punto, los espectadores
empezaron a pedirle temas de Los Fabulosos Cadillacs. Se entiende: querían
bailar con todo. "Tranquilos, chicos, que estamos en la playa y de vacaciones",
fue la respuesta de Vicentico, pero no iba a tardar demasiado en darles el
gusto.
El final "oficial" del show llegó a las 20.25, con "Los condenaditos". Vicentico
abandonó el escenario y la gente se quedó pidiendo bises a puro aplauso. Cinco
minutos más tarde, el músico subió y encandenó la alegría de "Carnaval toda la
vida", "Vasos vacíos" y "Nunca me sentaré a tu mesa", hits de los Cadillacs que
transformaron la playa en una pista de baile.
Vicentico tenía previsto dar una conferencia de prensa al terminar el recital.
Pero sólo se limitó a decir "fue un concierto bárbaro" y se fue. Sus palabras ya
no hacían falta. Había brillado su música.
Nota de Santiago Fioriti
Clarín
(Enero 2004)